Cómo prepararse antes de una cirugía ocular
La preparación para una cirugía ocular tiene que ver sobre todo con las semanas previas al vuelo, no con la mañana de la intervención. Su asesor de Luna Clinic le ayuda a organizarse, mientras que todas las decisiones clínicas siguen en manos de su cirujano asociado independiente.
- Deje las lentillas antes de su evaluación. Las lentillas presionan la córnea y modifican su forma, por lo que las medidas tomadas mientras todavía las lleva no son fiables. Las lentillas blandas suelen retirarse una o dos semanas antes del examen, y las rígidas o permeables al gas bastante antes, a veces varias semanas, porque moldean la córnea mucho más. Solo su cirujano puede fijar el plazo adecuado para sus ojos y su historial de lentillas, y a partir de ese momento usará gafas hasta después de la cirugía.
- Espere un examen completo, no una revisión rápida. Todo viaje de cirugía ocular empieza con pruebas diagnósticas, no con la cirugía. Según el procedimiento, incluyen topografía corneal (un mapa de su córnea), paquimetría (su grosor), medición de la pupila, un control de la refracción y una exploración de la retina. En la cirugía de cataratas o de sustitución del cristalino se añade la biometría, una medida precisa del ojo que sirve para calcular la potencia de la lente que se va a implantar. Esos números deciden si usted es candidato y qué técnica o qué lente le conviene.
- Traiga su historial de graduación. Su cirujano necesita comprobar que su graduación se ha mantenido estable, normalmente durante al menos doce meses, así que busque sus graduaciones antiguas o pida a su óptico un informe impreso de los últimos uno o dos años. Traiga también sus gafas actuales: las llevará en los días previos a la cirugía, una vez retiradas las lentillas.
- Diga si nota los ojos secos, y espere que se lo evalúen. El ojo seco se evalúa de forma habitual antes de la cirugía láser, porque afecta a la cicatrización y puede influir en la técnica que le recomiende su cirujano, y porque la cirugía puede empeorar durante un tiempo una sequedad ya existente. Coméntelo si al final del día le escuecen los ojos, le arden, le lloran o nota arenilla, o si ya utiliza gotas lubricantes, y mencione también las jornadas largas de pantalla, el aire acondicionado, el tabaco y los antihistamínicos. Si su película lagrimal necesita tratamiento, su cirujano puede preferir hacerlo antes de la cirugía y no después.
- Informe a su cirujano de su salud y de todos sus medicamentos. Facilite una lista completa de medicamentos, suplementos, alergias y afecciones. Algunos importan más de lo que imagina: los alfabloqueantes como la tamsulosina pueden afectar al comportamiento del iris durante la cirugía del cristalino, y su cirujano necesita conocerlos aunque dejara de tomarlos hace tiempo. La diabetes, las enfermedades autoinmunes, el embarazo y la lactancia influyen en si el procedimiento es adecuado o en cuándo hacerlo. No suspenda nunca por su cuenta un medicamento recetado. Su cirujano le dirá si debe pausar algo y cuándo, y si le recetaron un anticoagulante o cualquier otro medicamento, solo el profesional que se lo recetó puede indicarle que lo deje.
- Prepárese para el día de la intervención. Vista ropa cómoda, coma algo ligero antes salvo que le indiquen lo contrario y no se maquille los ojos. Ese día evite el perfume, el aftershave y la laca, y deje las joyas en el hotel. Traiga sus gafas y unas gafas de sol.
- Planifique su recuperación y el vuelo de vuelta. No podrá conducir al salir de la clínica, así que organice que alguien le lleve a su alojamiento; si viaja solo, su coordinador de Luna se encarga del traslado. Tenga preparadas las gafas de sol, sus gotas y un lugar tranquilo y con poca luz para descansar. No reserve un vuelo de vuelta demasiado ajustado: en la revisión posoperatoria su cirujano asociado confirma si sus ojos cicatrizan con normalidad y cuándo es seguro volar, y Luna organiza el regreso en torno a la fecha que le indique su cirujano.
Qué tener listo para su cirugía ocular
Tener preparados algunos elementos esenciales facilita su evaluación, su día de tratamiento y su recuperación.
- Sus gafas actuales, junto con los informes de graduación de su óptico de los últimos uno o dos años.
- Los datos de sus lentillas (blandas, rígidas o permeables al gas, y cuánto tiempo lleva usándolas), para que su cirujano pueda fijar el plazo de pausa adecuado.
- Una lista completa de sus medicamentos actuales, suplementos, alergias y afecciones médicas.
- Unas gafas de sol oscuras para salir de la clínica y para el vuelo de vuelta, ya que tendrá los ojos sensibles a la luz.
- Sus documentos de viaje y los datos de coordinación de Luna Clinic.
Las lentillas remodelan la córnea, y por eso la pausa debe empezar antes de la evaluación y no solo antes de la cirugía: cualquier medida tomada mientras todavía las lleva no es fiable. Las lentillas blandas suelen retirarse una o dos semanas antes y las rígidas o permeables al gas bastante antes, pero el plazo lo fija su cirujano para sus ojos, y usará gafas hasta después del procedimiento. Informe a su cirujano de todos los medicamentos que toma, incluidos los alfabloqueantes como la tamsulosina y cualquier anticoagulante, y no suspenda nunca por su cuenta un medicamento recetado; su cirujano le dirá si hay que pausar algo y cuándo.
Qué esperar el día de la intervención y las horas siguientes
El día de su procedimiento y en las primeras horas posteriores, tenga en cuenta lo siguiente:
- Acuda con la cara limpia y sin maquillaje de ojos. El rímel, el delineador y las extensiones de pestañas se dejan al menos 24 horas antes, porque sueltan partículas en la película lagrimal, y ese día conviene evitar el perfume, el aftershave y la laca.
- Solo se utilizan gotas anestésicas. Permanecerá despierto, notará presión más que dolor y verá luz y movimiento en lugar de instrumentos. En la cirugía de cataratas y del cristalino también se le dilatan las pupilas, lo que le deja muy sensible a la luz durante varias horas.
- Después no podrá conducir. Organice que alguien le lleve a su alojamiento, o deje que su coordinador de Luna organice el traslado si viaja solo.
- Cuando pase el efecto de la anestesia, cuente con unas horas de arenilla, lagrimeo y sensibilidad a la luz. La mayoría de los pacientes lo describe como la sensación de tener una pestaña en el ojo, más que como dolor. Las gafas de sol hacen el trayecto de vuelta mucho más llevadero, y descansar con los ojos cerrados es mejor que leer o mirar pantallas.
- La pauta de gotas suele empezar el mismo día, y el protector ocular se coloca antes de dormir, desde la primera noche.
Recuperación y cuidados posteriores
La recuperación de una cirugía ocular es corta pero exigente: el ojo cicatriza sobre todo en los primeros días, y buena parte de lo que puede salir mal en ese periodo es evitable. Siga estos pasos de cuidados posteriores junto con la pauta que le dé su cirujano:
- Utilice todas las gotas exactamente como se las hayan recetado. Las gotas antibióticas, antiinflamatorias y lubricantes cumplen funciones distintas y se van reduciendo en pautas distintas, así que póngase alarmas en el móvil y deje un par de minutos entre unas y otras para que una no arrastre a la siguiente.
- No se frote, presione ni toque los ojos, por mucho picor o arenilla que note. Frotarse es la causa más evitable de problemas tempranos, sobre todo en los primeros días tras el colgajo de un LASIK.
- Use el protector ocular por la noche durante todo el tiempo que le indique su cirujano, para no frotarse los ojos mientras duerme.
- Evite que le entre agua, jabón o champú en los ojos. Dúchese de espaldas al agua y séquese la cara dando toques, sin frotar.
- Nada de piscinas, mar, jacuzzis, saunas, baños de vapor ni hamams hasta que su cirujano se lo autorice, lo que suele tardar varias semanas.
- No se maquille los ojos hasta que su cirujano lo autorice, normalmente entre dos y cuatro semanas, y vuelva a empezar con rímel y delineador nuevos en lugar de los antiguos.
- Evite los ambientes con polvo o humo, la jardinería, levantar peso y los esfuerzos, y los deportes de contacto, durante el tiempo que le aconseje su cirujano.
- Las pantallas y la lectura están bien en la medida en que se encuentre cómodo, pero parpadee de forma consciente: delante de una pantalla se parpadea mucho menos, y eso empeora bastante la sequedad de los primeros días. Las gotas lubricantes ayudan.
- Lleve gafas de sol al aire libre mientras tenga los ojos sensibles a la luz y la superficie siga cicatrizando.
- No vuelva a ponerse una lentilla en un ojo tratado a menos que su cirujano se lo indique expresamente.
- Un dolor que va a más, una visión que empeora, un ojo rojo o pegajoso, o una lluvia repentina de destellos y moscas volantes no forman parte de una recuperación normal. Contacte con su cirujano ese mismo día en lugar de esperar a la siguiente cita; su coordinador de Luna puede localizarlo por usted.
La visión se estabiliza a su propio ritmo. La mayoría de los pacientes de láser ve bien en uno o dos días y sigue ganando nitidez en las semanas siguientes, los tratamientos de superficie como la PRK tardan más, y las lentes premium pueden necesitar unos meses mientras el cerebro se adapta a la nueva óptica. Su cirujano confirma cuándo sus ojos cicatrizan con normalidad, cuándo es seguro volar y cuándo puede considerarse definitivo su resultado, así que acuda a todas las revisiones, incluidas las citas a distancia una vez de vuelta en casa.