Guía preoperatoria

Guía Preoperatoria de Cirugía Ortopédica

La cirugía ortopédica, desde una prótesis de rodilla o de cadera hasta la corrección de juanetes o el alargamiento de extremidades, es una cirugía programada sobre el hueso y la articulación, y prepararse para ella es tan práctico como médico. La fuerza con la que llegue, lo lista que esté su casa y el cuidado con el que se haya tratado el riesgo de infección marcan las semanas siguientes. Esta guía preoperatoria de cirugía ortopédica le explica qué esperar y cómo prepararse.

Luna Clinic Medical Travel Services coordina su viaje a Estambul; no es una clínica y no realiza cirugías. Esta guía es solo información general. Su prótesis de rodilla, su prótesis de cadera, su corrección de juanetes o su alargamiento de extremidades, y cada indicación al respecto, la planifica y la realiza un cirujano asociado independiente que le evalúa personalmente. Cuando su consejo difiera de algo aquí, siga al cirujano.

Revisado por Op. Dr. Serdar Karaman el 19 de julio de 2026

Antes de su cirugía

La preparación en ortopedia tiene dos mitades. La mitad médica es de su cirujano: las pruebas, las imágenes, la consulta de anestesia y las decisiones sobre sus medicamentos. La mitad práctica es suya, y es la que los pacientes más suelen subestimar. Ganar fuerza antes, eliminar el riesgo de infección y preparar una casa por la que de verdad pueda moverse cambian por completo cómo se viven las primeras semanas.

Preparación previa a la cirugía

  1. Complete sus pruebas preoperatorias. Su cirujano organiza las pruebas que confirman que está en condiciones para el procedimiento y que le permiten planificarlo con precisión. Suelen incluir análisis de sangre, un electrocardiograma y pruebas de imagen de la articulación, como radiografías en carga, además de un TAC o una resonancia magnética cuando hacen falta. Una consulta con el anestesista repasa su historial médico y el tipo de anestesia previsto.
  2. Descarte antes cualquier foco de infección. Las bacterias de cualquier parte del cuerpo pueden llegar hasta una prótesis nueva, así que su cirujano querrá tratar cualquier infección activa antes de la cirugía. Hágase una revisión dental antes de viajar, e informe a su cirujano de problemas en las encías, heridas en la piel, uñas encarnadas, pie de atleta, úlceras en las piernas o síntomas urinarios. Su cirujano decide si hace falta tratar algo primero y si conviene mover la fecha.
  3. Revise su medicación con quien se la receta. Informe a su cirujano de todos los medicamentos, suplementos y productos a base de plantas que toma, incluidos los anticoagulantes como la warfarina, el apixabán o la aspirina, los analgésicos antiinflamatorios y cualquier medicación para la diabetes, junto con cualquier alergia a medicamentos. No suspenda ni modifique un medicamento recetado a menos que se lo indique el profesional sanitario que se lo recetó. Su cirujano y quien se lo receta le dirán si hay que pausar algo y cuándo, y cuándo volver a tomarlo.
  4. Llegue en la mejor forma posible. Dejar de fumar, aunque sea unas semanas antes, mejora la cicatrización de las heridas y reduce el riesgo de complicaciones tras una cirugía de hueso y articulación. Si tiene diabetes, un buen control del azúcar en sangre importa tanto para la cicatrización como para el riesgo de infección de la prótesis. Su cirujano también puede buscar y tratar una anemia o un hierro bajo antes de que viaje, y puede hablar con usted de su peso, que influye en la anestesia y en la carga que soporta una articulación nueva.
  5. Empiece sus ejercicios de prehabilitación. La prehabilitación es el trabajo de fuerza que se hace antes de la cirugía, y cuenta: cuanto más fuertes estén sus músculos al llegar, más tendrá de donde tirar después. Pida un programa a su cirujano o a su fisioterapeuta. Suele fortalecer los músculos que rodean la articulación, trabajar el tren superior para las muletas e incluir practicar con las muletas o el andador que vaya a usar.
  6. Prepare su casa para moverse durante la recuperación. Organice lo práctico antes de volar, porque a la vuelta tendrá menos movilidad. Tenga listas unas muletas o un andador, valore un alzador de inodoro y una silla firme con reposabrazos, retire los riesgos de tropiezo como alfombras sueltas y cables por el suelo, suba los objetos de uso diario a la altura de la cintura, y organice que alguien le eche una mano en casa las primeras semanas.
  7. Lleve sus pruebas de imagen, informes y el calzado adecuado. Traiga sus radiografías y pruebas de imagen recientes y cualquier informe de especialista, junto con una lista escrita de sus medicamentos y sus dosis. Meta en la maleta ropa holgada que quepa sobre los apósitos, pantalones cortos o anchos para la fisioterapia, y zapatos planos, sujetos y con buen agarre que tengan talón cerrado, en lugar de zapatillas abiertas por detrás.

Prehabilitación: por qué cuenta el trabajo previo a la cirugía

La prehabilitación, o prehab, es el acondicionamiento que se hace en las semanas previas a la operación. Cuenta porque la recuperación tira de la fuerza que ya tiene, y los estudios sobre cirugía de prótesis apuntan a que los pacientes que llegan más fuertes y en mejor forma tienden a recuperar antes la función y a llevar mejor las primeras semanas. Además quita de en medio lo incómodo: aprender a usar muletas es mucho más fácil antes de que le duela la pierna que después. Su cirujano o su fisioterapeuta le da un programa adaptado a su articulación y a su situación. Suele incluir:

  • Fortalecer los músculos que rodean la articulación, como el cuádriceps y los glúteos en una rodilla o una cadera, con los ejercicios concretos que le indique su fisioterapeuta.
  • Trabajar los brazos y el tren superior, porque las muletas y el andador se sostienen con los hombros y las manos.
  • Practicar con las muletas o el andador que vaya a usar después, incluidas las escaleras si las tiene en casa.
  • Los bombeos de tobillo y el trabajo suave de circulación, que además están entre las primeras cosas que hará después de la cirugía.
  • Mantenerse activo en la medida en que su articulación lo tolere, por ejemplo nadando, en bicicleta o caminando dentro del agua, si su cirujano considera que es adecuado para usted.
  • Los ejercicios respiratorios que se usan después de una anestesia general, que ayudan a mantener los pulmones despejados.
  • Empezar pronto. Unas semanas de trabajo suave y constante valen mucho más que una semana dura justo antes de volar.

Durante su cirugía

La mayoría de los procedimientos ortopédicos se realizan con anestesia general o raquídea, y muchas cirugías de prótesis se hacen con anestesia raquídea y sedación, a menudo con un bloqueo nervioso para el dolor posterior. Una prótesis de rodilla o de cadera suele durar entre 1 y 2 horas, con unos días de ingreso, mientras que una corrección de juanetes lleva unos 45 a 90 minutos y suele ser ambulatoria o de una sola noche. Su cirujano y su anestesista confirman la técnica, la anestesia y la duración del ingreso en su caso.

Qué llevar y cómo prepararse el día de la intervención

  • Siga al pie de la letra las indicaciones de ayuno que le den su cirujano y su anestesista, incluido si debe tomar algún medicamento de la mañana con un sorbo de agua.
  • Traiga sus pruebas de imagen, sus informes y la lista escrita de medicamentos, y lleve sus medicinas en su envase original.
  • Use o lleve ropa holgada que quepa sobre los apósitos, además de zapatos planos, sujetos y con buen agarre.
  • Traiga sus muletas o su andador si ya los tiene, para que el equipo de fisioterapia pueda ajustarlos a su altura.
  • Deje las joyas en el hotel y evite el esmalte en las uñas de las manos y de los pies, para que se puedan controlar su circulación y su nivel de oxígeno.
  • Traiga los estuches de las gafas, los audífonos o la dentadura postiza, y quíteselos antes de la cirugía según le indiquen.
  • Avise al equipo de inmediato si se encuentra mal, tiene fiebre o nota alguna herida nueva en la piel o alguna infección en los días previos a la operación.

Después de su cirugía

La recuperación de una cirugía ortopédica es activa, no pasiva. Después de la mayoría de las prótesis, el equipo de fisioterapia le pone de pie o le hace dar los primeros pasos en menos de un día, porque el movimiento precoz y controlado protege su circulación, su articulación y su fuerza. Su cirujano le da instrucciones detalladas sobre cuánto peso puede cargar sobre el miembro, el cuidado de la herida, el control del dolor y su programa de ejercicios.

Cuidados posoperatorios

  • Póngase en movimiento según le indiquen. La movilización precoz con el equipo de fisioterapia reduce el riesgo de coágulos, de infección respiratoria y de rigidez.
  • Siga con precisión sus indicaciones de carga. Su cirujano le dice cuánto peso puede soportar el miembro y cuándo cambia eso.
  • Haga sus ejercicios de fisioterapia todos los días. Es el programa de ejercicios, y no la operación por sí sola, lo que devuelve el movimiento y la fuerza.
  • Mantenga la herida limpia y seca, y siga las indicaciones de su cirujano sobre los apósitos y sobre cuándo puede ducharse.
  • Vigile los signos de infección de la herida: dolor que va a más, enrojecimiento que se extiende desde la herida, calor, supuración o fiebre. Contacte con su cirujano sin demora.
  • Tómese en serio la prevención de coágulos. Use las medias de compresión, haga sus bombeos de tobillo, manténgase bien hidratado y utilice la medicación anticoagulante exactamente como se la recete su cirujano y durante todo el tiempo que se la recete.
  • Aprenda las señales de alarma de un coágulo: dolor, hinchazón, calor o enrojecimiento en una pantorrilla y, sobre todo, falta de aire repentina o dolor en el pecho. La falta de aire o el dolor torácico son una urgencia y requieren atención médica inmediata, no una llamada a la clínica.
  • Controle el dolor en lugar de aguantarlo, porque es el control del dolor lo que le permite hacer la fisioterapia que impulsa su recuperación.
  • Use hielo y mantenga el miembro elevado para la hinchazón, que es normal durante semanas después de una cirugía articular y suele ser peor al final del día.

Volar de vuelta y continuar su recuperación

El vuelo es la parte del viaje médico ortopédico que más planificación necesita. Permanecer sentado durante horas después de una cirugía de cadera, rodilla, pierna o pie aumenta el riesgo de trombosis, y la hinchazón suele empeorar en altura. Eso convierte el vuelo de vuelta en una decisión clínica y no en una decisión de reserva, y la toma su cirujano asociado, no Luna.

  • Su cirujano asociado confirma cuándo es seguro que vuele, normalmente después de una revisión en Estambul. No se comprometa con una fecha de vuelta fija basándose en suposiciones; Luna organiza su viaje en torno a la autorización de su cirujano.
  • Pregunte a su cirujano qué prevención de coágulos necesita para el propio vuelo, como medias de compresión, medicación recetada o un plan concreto para el día del viaje.
  • Durante el vuelo, mantenga la circulación en marcha en la medida en que su cirujano lo permita: bombeos de tobillo cada hora, pasear por el pasillo cuando sea seguro levantarse, y mucha agua en lugar de alcohol.
  • Reserve un asiento de pasillo o con espacio extra para las piernas, para poder estirar el miembro y levantarse sin pasar por encima de nadie.
  • Solicite asistencia de movilidad en el aeropuerto al hacer la reserva. El apoyo con silla de ruedas en la facturación, el control de seguridad y el embarque es gratuito, y las aerolíneas suelen pedir un aviso de al menos 48 horas. Luna se encarga de esto y de sus traslados con usted.
  • Lleve su informe de alta, los datos de la prótesis y la lista de medicamentos en el equipaje de mano, nunca facturados. Pida a su cirujano una tarjeta o un informe de la prótesis: en el control de seguridad le seguirán revisando, pero el documento explica el metal.
  • Organice su fisioterapia en casa antes de viajar. La mayor parte de la rehabilitación ocurre después de aterrizar, y un parón de varias semanas le cuesta un avance que luego tendrá que recuperar.
  • Acuda a sus citas de seguimiento, incluidas las radiografías de control, y manténgase en contacto con su cirujano asociado a través de su coordinador de Luna.

La recuperación en ortopedia premia la preparación y la paciencia. Cuanto más fuerte y mejor organizado llegue a la cirugía, y cuanta más constancia ponga después en la fisioterapia, mejor situado estará para seguir la recuperación que su cirujano ha planificado con usted.

Solo información general. Esta guía preoperatoria de cirugía ortopédica se ofrece con fines educativos y no sustituye el consejo médico. Luna no realiza cirugías, no presta atención médica ni garantiza resultados; todas las decisiones e indicaciones clínicas provienen de su cirujano asociado independiente cualificado tras una evaluación adecuada. Los tiempos, las pruebas, las pautas de carga y los cambios de medicación varían de un paciente a otro. Siga siempre las indicaciones personales de su cirujano.

Planifique su viaje

¿Listo para dar el siguiente paso?

Cuéntenos qué articulación o afección le preocupa y comparta sus pruebas de imagen. Le presentaremos al cirujano asociado ortopédico independiente adecuado en Estambul para una evaluación honesta, y después coordinamos cada parte del viaje.

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